Texcoco, Estado de México. Pobladores de Santa Catarina del Monte suspendieron de manera temporal el descenso de material forestal en su territorio, luego de la presencia de elementos de la Guardia Nacional registrada la tarde de lunes en el paraje conocido como “El Depósito de Agua de Almeya”. La comunidad informó que mantendrá detenida la bajada de madera mientras busca un amparo y otras vías legales para frenar lo que considera una tala irregular.

De acuerdo con un comunicado del Comité Comunitario para el Manejo Sostenible de los Recursos Naturales y del COPACI, la presencia de la fuerza federal obedecía al resguardo del descenso de madera en trozo derivada de presuntos trabajos de saneamiento forestal. Sin embargo, habitantes y representantes comunitarios acudieron al sitio al señalar que no existió notificación previa ni información suficiente al resto de las autoridades tradicionales de la comunidad.
Durante el diálogo con la autoridad, los pobladores manifestaron que se opondrían de manera pacífica al traslado de la madera por las calles del pueblo. Tras la intervención comunitaria, se estableció una mesa de diálogo y como resultado se acordó el retiro de la Guardia Nacional, la salida de los camiones que pretendían bajar la madera y la suspensión temporal del descenso del material forestal.
Además, los habitantes denunciaron que la PROFEPA y PROBOSQUE, instancias federal y estatal, de autorizar presuntos proyectos de saneamiento forestal sin consulta previa, libre e informada, lo que, afirmaron, vulnera sus derechos como comunidad indígena y ha provocado conflicto social en la zona.
La comunidad también señaló que no se realizó una asamblea formal ni se levantó el acta correspondiente para avalar los trabajos, pese a que, sostienen, la legislación exige ese procedimiento para intervenir en territorio comunal. Por ello, adelantaron que acudirán a las instancias correspondientes para frenar la tala que califican como clandestina.
En su pronunciamiento, el comité llamó a los habitantes a mantenerse informados sobre el avance del proceso legal, participar en las asambleas que se convoquen, resguardar la unidad comunitaria y documentar cualquier intento de reactivar el descenso de madera sin resolución legal.
También recomendó mantener vigilancia en los accesos al bosque ante cualquier movimiento inusual de maquinaria o personal ajeno a la comunidad.








