Manuel Godínez
Contrapapel.- En México, desde septiembre de 2020, fecha en que inició el proceso electoral, y el 30 de abril de 2021, se contabilizaron 169 incidentes de violencia política en México, que dejó un saldo de 210 víctimas, de las cuales 143 fueron mortales y el resto resultaron heridas.
Integralía detalló que, entre las víctimas de homicidio, figuran 28 funcionarios municipales, 26 aspirantes a las elecciones, 17 exfuncionarios y 14 funcionarios federales y estatales.
Además, contabilizó diez activistas, cinco ex candidatos, cuatro periodistas, cuatro líderes de partidos políticos, cuatro militantes en agrupaciones políticas, tres jueces, tres presidentes municipales y otras 25 personas más, entre representantes de partidos y organizaciones políticas locales o independientes.
El informe indica que 23 mujeres fueron víctimas mortales y 120 eran hombres; Veracruz tuvo el número más alto de víctimas, siendo 16 los que padecieron actos violentos no fatales y 17 fallecieron.
El 6 de junio están en juego más de 21 mil cargos de elección popular, entre ellos 500 diputados federales; 15 cargos de gobernador; mil 63 cargos en congresos locales; 17 mil en ayuntamientos; y más de mil 900 presidencias municipales, que es el sector donde se percibe más riesgo.
Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador prevé proporcionar protección voluntaria a los candidatos y garantizará, además, que no se produzca una intromisión por parte de las Fuerzas Armadas en el proceso electoral.
“Buena parte de los incidentes los llevan a cabo miembros del crimen organizado que buscan coludirse o controlar a gobiernos locales para dominar mercados ilícitos (huachicol, tráfico de drogas, extorsión)”, aseguró Integralía.
La organización también consideró que la violencia política incrementa gracias a los altos niveles de descoordinación que existen entre agencias de seguridad y niveles de gobierno, que dejan vulnerables a autoridades y actores políticos frente al crimen organizado.