CIUDAD DE MÉXICO.— El diputado federal Jesús Martín Cuanalo Araujo presentó este domingo 18 de octubre de 2026 una iniciativa para obligar a autoridades y empresas concesionarias a informar con anticipación sobre obras, cierres y reducciones de carriles en la red carretera federal, mediante plazos definidos, planes de tránsito y rutas alternas, con el propósito de reducir congestionamientos imprevistos y riesgos viales.
La propuesta plantea reformar la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal y la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. De aprobarse, ninguna obra programada podría comenzar sin un plan de control vehicular, señalamientos temporales y rutas provisionales seguras.
Para los cierres totales o de alto impacto, superiores a ocho horas continuas o que obliguen a realizar desvíos, se establece un aviso mínimo de 15 días naturales. La información deberá publicarse en un repositorio de datos abiertos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), además de colocarse señalización física y difundirse rutas alternas verificadas.
En cierres parciales, reducciones de carriles o trabajos programados de mantenimiento, el aviso deberá realizarse con al menos 72 horas de anticipación, acompañado de señalamiento preventivo e información sobre la velocidad máxima permitida.
Cuando se trate de emergencias, accidentes, fallas estructurales o casos de fuerza mayor, la notificación tendría que ser inmediata y actualizarse continuamente. También se contempla la coordinación con la Guardia Nacional y Caminos y Puentes Federales (CAPUFE).
“Esta iniciativa no inventa capacidades administrativas inexistentes, sino que transforma prácticas dispersas en una obligación legal homogénea, verificable y exigible para todos los concesionarios y autoridades que intervienen las autopistas del país”, señaló Cuanalo Araujo.
El representante del Distrito Electoral Federal 38, integrado por Texcoco, Chiconcuac y Atenco, sostuvo que trabajadores, transportistas y familias del oriente del Valle de México enfrentan pérdidas de tiempo, riesgos de accidentes y gastos adicionales por cierres imprevistos en vialidades como la Peñón-Texcoco, México-Pirámides y el Circuito Exterior Mexiquense.
La reforma propone concentrar la información de cada obra en una plataforma digital administrada por la SICT, con datos sobre horarios, tramo afectado, rutas alternas y un folio para dar seguimiento a los trabajos.
La iniciativa fue turnada a las Comisiones Unidas de Comunicaciones y Transportes, y de Movilidad de la Cámara de Diputados, donde será analizada y dictaminada.








